Terapias del mar

El ayuno: nuestro aliado en la prevención de enfermedades

Se define como ayuno a un periodo interprandial en el que no se ingiere ningún tipo de alimento, que suele establecerse con un mínimo de ocho horas sin ingesta de comida. Este periodo está determinado por consenso, contemplando el periodo de tiempo que pasa desde la última comida del día y la primera de la mañana del día siguiente.

Para ser más exactos, se denominará periodo de ayuno en el periodo interprandrial, una vez que se activen los mecanismos catabólicos, degradando compuestos complejos a otros más simples para obtener energía. Este periodo está regulado principalmente por hormonas como el glucagón y cortisol. 

New Call-to-action

¿Qué tipos de ayuno existen?

Dentro de los tipos de ayunos podemos clasificarlos en:

  • Absolutono se ingiere nada durante el periodo de ayuno.
  • Parcial, se toman solo líquidos.

Con relación al periodo de ayuno, este puede ser:

  • Alterno
  • Discontinuo
  • Intermitente
  • Continuo 

En este caso, la distinción hace referencia a la cantidad de tiempo que se prolonga el ayuno y los periodos de descanso.

El ayuno intermitente y sus efectos sobre la salud

Los ayunos intermitentes (entre 4-20 días) han demostrado en animales de experimentación beneficios para la salud. Los estudios sobre varios marcadores orgánicos asociados a los estados de salud se han medido por medio de la mejoría de enfermedades crónicas.

En la mayoría de los casos se ha demostrado en modelos funcionales, como: la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, incluso aportando efectos positivos en el tratamiento del cáncer.

Diferentes estudios han proporcionado datos de los mecanismos celulares y moleculares implicados en estas mejoras. Algunos de estos mecanismos son debidos a la mejora de la función mitocondrial o la reparación del ADN, tan importante en la regulación energética de la célula y sus funciones.

Estos beneficios derivan de la activación de elementos de respuesta al estrés celular, autofagia, modificación de la apoptosis y sobre la regulación del sistema endocrino.

Se debe puntualizar que en algunas ocasiones se ha observado que, tras el periodo de ayuno, el regreso a la dieta normal puede ser contraproducente. Esto es debido principalmente a la respuesta a la abstinencia, con un incremento sustancial de la ingesta que ha de ser previsto.

El papel del ayuno en la prevención de las enfermedades

Desde estudios observacionales se ha podido inferir que las dietas con periodos de ayuno de entre 7-21 días han resultado beneficiosas en patologías tan dispares como la artritis reumatoide, el síndrome metabólico y dolor crónico.

En el caso de la artritis reumatoide, por medio de ensayos aleatorios controlados, se han visto resultados positivos cuando tras el ayuno se ha continuado con una dieta vegetariana, mejorando los síntomas de la enfermedad.

Ayuno, restricción calórica y cáncer

Las dietas de ayuno o de restricción calórica pueden reducir la capacidad de adaptación de las células cancerígenas y su supervivencia, sin afectar a las células sanas. De forma que pueden mejorar así el efecto de las terapias contra el cáncer.

Existe un nexo por el cual las terapias de ayuno podrían beneficiar el tratamiento del cáncer. Este nexo es la autofagia, vía por la cual, los sistemas de degradación lisosomal reciclan las macromoléculas, aclaran orgánulos y eliminan proteínas mal plegadas. Se ha visto que los sistemas de restricción calórica pueden ser un una técnica prometedora para modular la autofagia pudiendo utilizarse como adyuvantes en el tratamiento contra el cáncer.

El ayuno, un buen aliado para la salud

En la vida, los periodos de ayuno han acompañado al hombre desde los inicios de su existencia. Esto ha sido clave para entender el porqué de los beneficios que nos aporta.

Nos hemos relacionado con el entorno y hemos sido cincelados por las estaciones y todo lo que deriva de ellas, los periodos de frío y de calor, las épocas de plenitud y hambruna han condicionado nuestra capacidad adaptativa.

La maquinaria epigenética requiere de estos tiempos para poder llevar a cabo su función de la mejor forma, además de responder al entorno.

Nuestro organismo, por lo dicho, está más adaptado a una vida cíclica que a una constante. Somos capaces de activar programas genéticos con función catalítica que se asocia a los mecanismos de autoconsumo, es decir, el propio cuerpo utiliza elementos propios para obtener energía, además de reciclar estos desechos en la síntesis de moléculas, sin necesidad de sintetizarlas de novo.

Esto es importante porque además de protegernos de los periodos de carencia, el ayuno también sirve para la limpieza de nuestra matriz intersticial por esta vía de la reutilización.

El ayuno aún tiene que ser estudiado para valorar su grado de implicación en la salud humana, pero resulta lógico pensar que es una buena estrategia, aunque aún no se pueda medir su magnitud.

New Call-to-action

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas
(4 votos, promedio: 3,50 de 5)

Deja un comentario

No se atenderán consultas médicas *

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.